Ficciones breves para leerlas a los dioses de la seda

08.07.2026

Por Alberto Hernández

En la brevedad está el sentido de la existencia. Quien respira como si se ahogara, podría ser considerado un sujeto que alberga pocos sonidos, entre ellos toser, mascullar algunas palabras o rehacerse en sí mismo. La brevedad es una aventura en la que coinciden ese ahogo y las ganas de que la respiración contenga muchos significados. Y eso ocurre con los textos cortos de Manuel Arduino Pavón: sabe respirar mientras escribe o mientras se instala un par de alas para burlarse de los pies que no saben caminar. Es decir, nuestro autor se vale de la imaginación para hacernos caer en una trampa. Y el lector feliz por haber encontrado el soplo verbal que insuflan sus relatos.

Hablar de ficciones es ser tan realista que nos hacemos invisibles. Los personajes que por estas páginas se pasean son increíbles, tanto que existen, los vemos, los olemos, los sentimos en la joroba de aquel personaje que ambulaba por las calles de París en una antigua película que se antoja también una invención de la realidad, porque la realidad es la ficción más cercana que nos toca respirar mientras nos ahogamos sin dejar de pensar en el humor cruel, en la ironía, en esa desmesurada imaginación encantatoria que nos regala el autor.

Todos los textos aquí aparecidos, fantasmales, reales o creados para hacernos creer que somos parte de ellos, no son parte de una simulación: son tan reales que nos conformamos con pensar que somos una ficción permanente. De allí que nuestro autor invoque a los dioses de la seda para continuar su labor de llevarnos de la mano hacia ese precipicio que significa ser convertidos en sujetos de lectura, toda vez que cuando nos adentrarnos en cada uno de estas brevedades sentimos que existimos, que somos un invento, que nuestra respiración es tan profunda como los rasgos que nos llegan desde esa bipolaridad, ese doble afán de creernos existencia mientras en realidad somos una ficción, una breve estación temporal.

Estos relatos breves, estas ficciones respiratorias nos inducen a pensar que seguiremos leyendo este libro hasta que nos esfumemos, hasta que nos volvamos viejos, ancianos en un exilio forzado o no, mientras la comarca que dejamos se mantiene detenida, no se arruga, no es sometida por los calendarios. Sigue joven.

Esta excelente aventura de Manuel Arduino Pavón será la fórmula para creernos inmortales. O, mejor dicho: personajes de su imaginario, personajes de una intensa vitalidad, de una imaginación donde cabe de todo.

Esta breve crónica, como breves los cuentos, forma parte de una manera de continuar atados a su verdad, a su ahogo, a su manera de volar o de cazar o ser masticado por un dinosaurio. O, en todo caso, decir que no dejamos de ser sus personajes, tan reales que no creemos que existan.  


*Ficciones breves para leerlas a los dioses de la seda (2022), de Manuel Arduino Pavón.


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Manuel Arduino Pavón (Montevideo, Uruguay, 1955). Estudió Literatura por su cuenta y riesgo. Desde 1979 ha publicado más de doscientas obras en Uruguay, en la Argentina, Chile, Colombia, Ecuador, Venezuela, México, Costa Rica, Puerto Rico, Guatemala, España, Holanda, Canadá, Taiwán y los E.U.A. Incluyendo la dramaturgia, lo intenta todo: ensayos esotéricos y de superación personal, aforística, narrativa, obras misceláneas y poesía. Traducido al portugués, al gallego, al catalán, al italiano y al inglés. Su principal cualidad es la versatilidad, que le permite deambular por territorios tan antagónicos y sentirse a sus anchas en todos ellos. Una inclinación natural a la experimentación literaria lo acompaña desde sus primeros años en el oficio, pero los años de vida le permiten atenuar o pronunciar esos rasgos estentóreos según sean las circunstancias. La casi totalidad de estas obras han sido publicadas fuera de su país. Actualmente reside en Buenos Aires. 



      

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